El vertido de aguas residuales sin tratar al mar el verano pasado provocó una comprensible indignación pública, y existe una gran preocupación por la magnitud de los vertidos en los ríos de Gran Bretaña. A continuación, nuestro director ejecutivo, Wayne Preece, explica cómo puede ayudar Hydro.
Seamos realistas: es algo repugnante. Los residuos domésticos —por decirlo con delicadeza— no deberían verterse en las aguas cristalinas donde algunos de nosotros nadamos, practicamos surf, navegamos en canoa o pescamos. Sin embargo, esto ocurre; solo el pasado mes de agosto, más de 90 playas se vieron afectadas. Algunos de nuestros grandes ríos sufren una amenaza constante debido a vertidos continuos que ciertas compañías de agua simplemente no logran —o se niegan a— solucionar. Por ello, en Hydro recibimos con gran satisfacción la invitación de una de las empresas de servicios públicos más responsables para participar en una prueba destinada a evaluar cómo nuestra tecnología puede ayudar a mitigar este problema. Dicho sistema está cobrando forma rápidamente en nuestro centro de investigación de Llangennech. Aunque en estas fotografías solo se aprecian válvulas y tuberías, este prototipo tendrá capacidad para procesar 7000 litros de efluentes por hora, recuperando sólidos transformables en combustible o fertilizante, además de agua limpia que no supondrá ninguna amenaza para la naturaleza. Aplicamos técnicas avanzadas de electroquímica para modificar el estado de los fosfatos más nocivos, generando lo que nuestros científicos denominan un líquido «grumoso» que posteriormente podemos flocular o filtrar. No entraré en detalles técnicos, pero pronto iniciaremos la prueba con la confianza de alcanzar el éxito; tras ello, todas las compañías de agua deberán ser conscientes de que existe una tecnología capaz de aumentar su capacidad operativa y poner fin al escándalo de los vertidos contaminantes.